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Nuestra Técnica de Cifoplastia consta de un Kit Individual que viene esteril desde su empaque con los Standares Internacionales de la UE o FDA .

Aquí la visualización de la técnica en los Hospitales donde la desarrollamos

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Columna Sana proporciona en esta página web información relativa a la investigación y sus vínculos como un servicio público. Columna Sana cree que los pacientes deben contactar a su médico acerca de la pertinencia de la información que aparece en el sitio antes de proceder con cualquier tratamiento. Así como no hay dos personas exactamente iguales, no hay dos pacientes con una deformidad de la columna vertebral que sean las mismas, ni patología degenerativa, traumática, tumoral. Por lo tanto, el especialista en columna vertebral en esta o alguna área, será la más importante fuente de información para la gestión de su problema en particular, la columna vertebral.

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Dr. Juan Carlos García Osornio
Especialista en Columna Vertebral

México Tel. Cel. 0445559400890
CSanatorio San Francisco . Previa Cita .Contactanos por Whats App con numero de celular VIDEOCONSULTA Gratuita

Centroamérica Lada Internacional 00 505 
88693492 , 89838877 Movistar

Clínica Columna Sana Tel. 22222572
Hospital Bautista Tels 22649020 Ext. 4020
Clínica Columna Sana Skype : spineosornio
  • VERTEBROPLASTIA Y CIFOPLASTIA

Las fracturas vertebrales osteoporóticas se tratan generalmente de forma conservadora. A veces la fractura constituye un hallazgo radiológico casual; otras se manifiesta con dolor e impotencia funcional. En el primer caso, una vez establecido el diagnóstico etiológico, se plantean medidas generales y tratamiento médico. En las fracturas que se presentan como un episodio clínico agudo, se puede tomar una actitud conservadora mediante reposo, analgesia, y a veces medidas ortopédicas externas.
Con ello, se controlan los síntomas al menos en dos tercios de los pacientes, si bien no se corrige la deformidad vertebral causada por la fractura. Cuando el tratamiento médico se muestra insuficiente tras un plazo de cuatro o seis semanas, se plantea el tratamiento directo mediante la vertebroplastía del cuerpo vertebral fracturado y la inyección de cemento acrílico (polimetil-metacrilato) con control radiológico. El procedimiento se ha mostrado eficaz en el control del dolor, tanto en las fracturas osteoporóticas como en las tumorales (hemangiomas principalmente), permite además la movilización precoz de los pacientes. Ambos objetivos son altamente deseables en un grupo de pacientes en que, por edad y por la propia osteoporosis, se hace necesario evitar la inmovilidad.
Indicaciones

En principio, todo hueso fracturado con una función biomecánica significativa debe ser recuperado. Sin embargo, las fracturas vertebrales tienen un comportamiento evolutivo “benigno” y el tratamiento directo de las mismas sólo se justifica si el índice de complicaciones es claramente inferior a las derivadas de la propia fractura. Por ello, en la actualidad se acepta la indicación de las técnicas percutáneas, como la vertebroplastia y la cifoplastia , cuando existe un fracaso del tratamiento conservador. El dolor constituye el motivo más relevante para indicar el procedimiento.

En general, se debe considerar el empleo de estas técnicas en el manejo de los pacientes con una fractura vertebral sintomática en las siguientes situaciones: a) deficiente control del dolor con tratamiento médico; b) contraindicación para el tratamiento antiálgico, por intolerancia o por complicaciones secundarias, o c) cuando sea especialmente desaconsejable mantener la inmovilización. La localización de la fractura en zonas biomecánicas de mayor significación (charnela dorso-lumbar, fundamentalmente) puede ser un motivo adicional para indicar la cementación percutánea.

Al existir con relativa frecuencia fracturas múltiples, se hace necesario identificar cuál es la responsable del cuadro doloroso. La anamnesis y la exploración clínica deben ser congruentes con la o las vértebras fracturadas identificadas por las técnicas de imagen. Entre las exploraciones complementarias, es destacable el papel de la resonancia magnética (RM). Los estudios RM identifican morfológicamente las vértebras fracturadas. Por otro lado, la señal RM permite identificar las fracturas recientes, distinguiéndolas de las ya estabilizadas . Incluso, a veces pueden detectarse alteraciones de señal por microfracturas, antes de que aparezcan aplastamientos manifiestos. La decisión terapéutica requiere aunar aspectos médicos, ortopédicos y técnicos que sólo se resuelven adecuadamente en un medio multidisciplinario de ámbito hospitalario.

No existe contraindicación absoluta para la técnica. Sin embargo, la presencia de factores tales como alteraciones de la coagulación sanguínea, osteomielitis vertebral, aplastamientos de más del 75% de la altura del cuerpo vertebral (en cuyo caso es más recomendable Cifoplastia) o esperanza de vida muy corta, limitan su aplicación y obligan a un análisis individualizado de cada caso.


Técnicas y Resultados

La Vertebroplastía requiere de una punción del cuerpo vertebral unilateral o bilateral. El control de la punción se realiza con radioscopia, bien mediante un intensificador de imágenes (fluoroscopio) o bien mediante tomografía computarizada (TC). Es necesario disponer de un control ortogonal de la vértebra a tratar y, por tanto, el empleo de un arco radiológico es el sistema más adecuado por su polivalencia.

La Tomografía Computada permite en un mayor número de casos el empleo de la punción única, el control radiológico mediante un arco permite un control más completo de la vértebra y su entorno. La TC induce menor radiación al paciente y al operador. Tras comprobar la localización correcta de la aguja, se realiza vertebrografía mediante un medio de contraste convencional , que permite conocer la dinámica del retorno venoso de cada vértebra y facilita el control de la inyección del cemento acrílico. Es conveniente utilizar jeringas de presión progresiva, en vez de jeringas convencionales.
La Cifoplatía requiere punción bilateral con dirección muy precisa. Se practica un túnel en el interior del cuerpo vertebral, por el que se introducen sendos balones conectados a una jeringa de presión con control manométrico. Al ser inflados, se recupera la altura del cuerpo vertebral y se crea una cavidad en cada hemicuerpo vertebral. Después se extraen los balones y se rellenan las cavidades con cemento acrílico.

Con ambas técnicas se consigue, al menos, la estabilización de la fractura y ello parece ser el mecanismo principal de su efecto analgésico. La recuperación morfológica de la vértebra es, de momento, un objetivo secundario en la mayor parte de los pacientes con osteoporosis. Recientemente se ha comprobado que la inyección de cemento acrílico durante la Vertebroplatía, incluso sin efectuar Cifoplastía, induce un pequeño grado de recuperación de la altura del cuerpo vertebral. En todo caso, la cifoplastía se ha desarrollado precisamente con el objetivo de corregir la cifosis secundaria a las fracturas vertebrales y las complicaciones cardiorrespiratorias consiguientes.

Los resultados clínicos avalan un efecto antiálgico de Vertebroplastía y Cifoplastia altamente satisfactorio, con control del dolor en más del 90% de los casos. Sólo un 5% de los pacientes no experimentan mejoría y es excepcional el empeoramiento (menos del 1%). La desaparición o mejoría del dolor representa una mejora significativa en la calidad de vida de los pacientes, que recuperan funciones y actividades que habían abandonado. Está por demostrar la mejora de las funciones respiratoria y digestiva, pero la impresión es que también se alcanzan tras Vertebroplastía y Cifoplastía.

El control del dolor se ha demostrado permanente en estudios diferidos a largo plazo y la analgesia inmediata alcanzada es el mejor predictor del efecto diferido.

La Cifoplastía es una técnica más compleja que la Vertebroplastía , requiere un aprendizaje más elaborado y su realización es técnicamente más exigente. Por otro lado, permite una mayor recuperación de la altura del cuerpo vertebral fracturado y tiene un índice de fugas de cemento muy inferior a la Vertebroplastía. Las complicaciones descritas se relacionan exclusivamente con la migración extra-vertebral del cemento. Ésta se produce en más del 50% de los casos de Vertebroplastía y sólo en menos del 20% de las Cifoplastia . Se han descrito migraciones locales (para-vertebrales, intra-discales, intra-raquídeas) y migraciones del cemento a distancia (embolismos venosos que alcanzan el filtro pulmonar). La mayoría de las fugas de cemento no se acompañan de síntomas clínicos y carecen de importancia práctica, pero se han descrito algunos casos de compresión radicular en la región del agujero de conjunción, causada por las venas emisarias ingurgitadas por el cemento. Se ha llegado a detectar un caso de paraplejía aguda tras vertebroplastia que es reversible con el tratamiento quirúrgico de descompresión del efecto mecánico del cemento a tiempo. El tratamiento anti-inflamatorio suele ser suficiente y sólo excepcionalmente ha sido necesaria la descompresión quirúrgica. En los pacientes con reducción importante de la función pulmonar se ha de tener especial cuidado en evitar la migración de cemento por vía venosa. En conjunto, las complicaciones con repercusión clínica no exceden del 2% de los pacientes tratados o del 1% de las vértebras tratadas.